Gobierno de centroizquierda checo hace un guiño a la vida

De izda a dcha: Andrej Babiš, ministro de Finanzas (ANO), Bohuslav Sobotka, primer ministro (socialdemócrata), y Pavel Bělobrádek vicepresidente del Gobierno para ciencia e innovación (democristiano) El nuevo Gobierno de centroizquierda de la República Checa inició hoy su andadura, tres meses después de las elecciones, con una apuesta por el crecimiento, acabar con el despilfarro en la Administración y revertir las políticas antisociales del anterior Ejecutivo. Y también con un guiño a la vida.

El Ejecutivo tripartito, integrado por socialdemócratas, el movimiento protesta Alianza de Ciudadanos Insatisfecho (ANO, siglas que en checo significan SÍ) y democristianos, debe todavía someterse al voto de confianza en la Cámara baja, lo que tendrá lugar en el plazo máximo de un mes.

En el capítulo social, entre otras cosas, el tripartito acordó aumentar el sueldo mínimo hasta el 40 % del salario medio interprofesional, indexar las pensiones de vejez, eliminar la tasas de visita al médico y hospital, y proteger la vida desde su concepción hasta su fin natural.

“No permitimos ninguna medida que vaya en contra de la defensa de la vida desde su concepción hasta fin natural (no a la eutanasia activa)”, dice el acuerdo de coalición, que servirá de base para el programa gubernamental.

Este es uno de los motivo por los que los socialdemócratas checos no fueron corifeos de sus homólogos españoles en la campaña a favor del derecho a abortar de la mujer -y su obligado correlato, que es la muerte deliberada de los no nacidos-. Una campaña que tiene lugar en Españsa con ocasión del cambio en la ley que propone el Ejecutivo de Mariano Rajoy.

Aunque el derecho a la vida del no nacido está presente en la Constitución checa (con una formulación algo vaga en su artículo 6 de la Carta de Derechos y Libertades Fundamentales), la práctica del aborto sigue amparada en una ley de plazos de 1986, que permite abortar lícitamente hasta la semana duodécima.

El tripartito checo ha sentado ahora una importante precedente al definir cuando comienza esa vida. Y asegura al menos que las cosas no se pondrán peor para los no nacidos. Y que tampoco habrá en la legislatura 2013-2017 un proyecto de legislación de la eutanasia activa de adultos.

La República Checa tiene 10,3 millones de habitantes y en el 2012 se practicaron en sus hospitales y clínicas 21.000 abortos, cifra que lleva ocho años estabilizada.

El año de más abortos fue 1988, cuando se hicieron 115.000 interrupciones del embarazo, y desde entonces esa práctica ha caído drásticamente, aunque las cifras reales son imposibles de conocer debido a la píldora abortiva.

30. 01. 2014

Coméntalo: