Xenofobia popular checa da votos y es germen de extremismo

extremismo_mViolencia contra los gitanos y eslóganes contra los inmigrantes islámicos se repiten en la República Checa, país que incubó desde hace décadas una cierta xenofobia popular, aprovechada también por movimientos de extrema derecha para captar adeptos.

“La xenofobia popular está extendida, ya que los checos están acostumbrados desde la Segunda Guerra Mundial a vivir en un entorno étnico relativamente homogéneo”, aseguró Miroslav Mareš, experto en extremismos de la Universidad Masaryk (Brno).

De ahí, según el checo, que las nuevas oleadas de inmigrantes choquen con ese sentir de la población, si bien sólo hay registrados medio millón de extranjeros, lo que supone el 5 % de la población.

Pero los foráneos no son vistos tradicionalmente con buenos ojos y padecen, sobre todo entre aquellos que sufren alguna frustración, agresiones verbales en internet y redes sociales.

Las campañas electorales del parlamentario “Úsvit” (Alborada) también han puesto en el tapete sus reservas contra los inmigrantes, considerados “ovejas negras” que privan de la subsistencia a los locales.

Con 14 diputados en el Parlamento, algunas encuentas dicen que Úsvit ganaría el 8,9 % de los votos de las Europeas, con lo que mejoraría el 6,8 % que obtuvo en las últimas legislativas de 2013.

A esa retórica contra la inmigración se ha sumado el democristiano KDU, uno de cuyos lemas es “No queremos una Europa llena de inmigrantes inadaptados, que queman coches en el extrarradio de las ciudades, venden drogas y nos llevan al islamismo radical”.

Aunque el desempleo nacional ha bajado en abril al 7,9 % existen zonas del país deprimidas, y donde la sensación de frustración se ventila en los medios digitales, por ser más anónimos.

Entre los grupos nacionales más numerosos figuran los ucranianos (25%), eslovacos (19%), vietnamitas (13%), rusos (7%) y polacos (4%).

A estos hay que añadir de 250.000 a 300.000 miembros de la etnia romaní, un colectivo autóctono que con frecuencia se convierte en diana de la incomprensión y, por parte de los extremistas radicales, de una verdadera persecución.

El ataque más virulento fue en 2009, en el 120. aniversario del natalicio de Adolfo Hitler, cuando cuatro neonazis checos incendiaron con cócteles molotov la casa de una familia gitana.

Ese acto vandálico causó serias heridas a tres niños que había en la casa, entre ellos Natálie, una pequeña de dos años que recibió quemaduras de tercer grado en el 80 % del cuerpo.

Desgraciadamente, y aunque no revistan tanta crueldad, en la República Checa se ha hecho recurrentes marchas contra los gitanos, de varias semanas de duración y que cuentan, cada vez más, “con una amplia participación de la ciudadanía normal”, constató Mareš.

Y detrás de la organización de esos eventos hay siempre jóvenes radicales de extrema derecha, aunque no están tan organizados como el Partido Nacional Democrático de Alemania (NPD), ni tienen fuerte representación institucional.

Lanzan discursos militantes en mítines, conciertos y se dedican a lleva a cabo ataques individuales contra gitanos.

Esos grupos marginales se inspiran a menudo en Inglaterra, Rusia y Alemania, como han puesto de manifiesto las últimas detenciones.

La última fue la desarticulación de una célula del grupo neonazi y xenófobo ruso Wotan Jugend, creada por Sergej Busygin, un ruso de 21 años con permiso de residencia, y secundado por otra persona en la cárcel por delito de racismo.

En este momento se celebra el juicio contra los autores de los “Discursos de Hitler”, publicados por Guidemedia, en una edición de 10.000 ejemplares, y que la fiscalía considera que justifica el Holocausto y las ideas del dictador alemán.

En 2012 se abrió expediente a doce mujeres afiliadas al grupo neonazi Resistance Women Unity, sospechoso de delitos de propagación de las ideas neonazis sobre la superioridad de la raza aria, algo que propaga el movimiento Narodni Odpor (Oposición Nacional).

La Oposición Nacional es la organización neonazi más peligrosa del país, con actividades en toda la geografía y contactos en el extranjero, también con el grupo neonazi España 2000, según Mareš.

Se han detenido miembros de Blood & Honour Division Bohemia, la sección militante más radical de “Blood & Honour”, fundada en los años 80 en Gran Bretaña por el cantante “skinhead” Ian Stuart Donaldson, del grupo Skrewdriver.

Y la policía ha detenido a muchos relacionados con los conciertos de “White power music”, conocido por sus incitaciones al odio y proclamación de la violencia.

“Arderán los alojamientos de refugiados, los países checos volverán a ser blancos”, dicen las letras de sus canciones, según la policía, que también registró consignas a favor del Tercer Reich.

Se han detenido asimismo personas de la organización “White Justice”, y que se dedica a propagar ideologías extremas de derecha y entrenar a sus propios comandos de choque para la lucha ofensiva.

23. 05. 2014

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