No puede haber Navidad en Praga sin cabalgata de Reyes

Los magos de Oriente saludan a los miles de asistentesPues eso, que ya no se pueden entender unas Navidades como es debido en Praga sin la cita con los reyes magos del Oriente recorriendo los aledaños del Castillo de la capital checa.

Al son de las gaitas, y sin que este año hubiera alocución de autoridades eclesiásticas, civiles o diplomáticas, los tres camellos comenzaron su cabalgata por la Plaza Hradčanská.

La única autoridad que habló esta vez fue el rey Herodes, desde el balcón del Palacio Martinický. Con astucia quiso sonsacar a los reyes magos detalles sobre el Niño Jesús nacido en Belén, para que “también yo vaya a adorarle”, dice la narración de los hechos (Mateo 2,8).

Herodes es sagaz porque sólo busca su propio beneficio. Poco después ordenará la matanza de los niños inocentes, en un intento desesperado de acabar con Jesús, de quien la ley de Moisés profetizaba que sería rey y, por tanto, iba a arrebatarle el trono de Judea, en la actual Palestina.

Así pensaba Herodes, y así piensan muchos políticos hoy, temerosos de perder el trono. Y permiten que se siga matando a cientos de miles de inocentes antes de nacer. A pesar de sus promesas electorales de derogar leyes abortistas. El legado de Herodes sigue vivo.

El rey Herodes dialoga con los magos de Oriente

Volviendo a los reyes, no se sabe con certeza si eran tres -como ha quedado fijado en la tradición-, dos o doce. Pero lo que sí se sabe es que eran sabios y apasionados por su trabajo. Tanto que estos expertos en leer el libro del firmamento se lanzaron tras una estrella inusual, que cautivó sus sentidos y desató su curiosidad científica.

Y ese amor al trabajo les llevó a contemplar una curiosa escena, algo que cambió su vida, pues la supieron interpretar de una manera acorde con la realidad, aunque ésta realidad les sobrepasara.

Los signos -lo que vieron- hablaban de un ser especial tendido en un pesebre, a la vera de una joven doncella, de unos 16 años, y de otro joven muy bien plantado, y que hacía las veces de padre. Estaban rodeados de otros seres humildes, en su mayoría pastores, a los que esta natividad también cambió la vida. Se respiraba mucha alegría.

La curiosa escena es una conmemoración de lo que ocurrió al comienzo de la era cristiana, y nos la traen cada año a nuestros ojos un sinfín de preciosos belenes en iglesias -no sólo de Praga- y en muchos hogares. Y también la cabalgata, que iniciaron hace dos décadas los padres identes, procedentes de España.

El movimiento idente, como me explicó el padre Alberto, tienen un carácter fuertemente misionero, ya que destinan a sus miembros a lugares de Europa que precisa recuperar sus raíces cristianas. Supongo que es parte de la nueva evangelización de Europa y América del Norte, de la que tanto habló san Juan Pablo II.

VÍDEO: LA ADORACIÓN DE LOS MAGOS Y LAS FAMILIAS

Pues, aparte de estas cosas, la cabalgata fue ocasión de saludar a viejos conocidos, como Lukáš, que después de muchos años ha formado una familia estupenda, y tiene una esposa guapísima.

También pude conocer al joven Pelayo, un bebé de cuarenta días, al que el pediatra sólo permite estar en la calle una hora a temperaturas bajo cero. Por eso él y sus padres, José Luis y Carolina, sólo participaron en el inicio de la cabalgata.

El evento estuvo muy concurrido. Calculo que habría varios miles de personas, a pesar del viento gélido que soplaba, y sobre todo había mucho niños, que recibían de los pajes ducados de oro, aunque por dentro tenían chocolate.

Y otro pajes recaudaban en sus huchas los donativos de los participantes. También para financiar la cabalgata. Y es que tener tres camellos genuinos cuesta un riñón.

La cabalgata recorre la Praga histórica

Muchos acudieron a la cabaltaga, a pesar del frío

La estrella de Belén

La adoración del Niño en el portal de Belén

José, María y el Niño en el portal de Belén, situado en la Plaza de Loreto

06. 01. 2015

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