Juan Hus, un personaje de leyenda muerto en la hoguera hace 600 años

Vidriera anónima con la quema del maestro Jan Hus (s.XVII)Para unos, héroe nacional que representó los ideales checos de tolerancia y libre pensamiento. Para otros, parte indisociable de un capítulo oscuro de la historia de Bohemia, salpicado de guerras civiles, devastación, aislamiento, hambre y peste.

El reformador Juan Hus (1360-1415), quemado en la hoguera hace 600 años, sigue en la memoria del pueblo checo con su mirada desafiante a la muerte, algo que no pasa desapercibido a quien se acerca a su monumento de la Plaza Vieja en Praga, muy cerca de la capilla de Belén, donde se hizo famoso por su prédicas.

El heroísmo para afrontar la pena máxima sin desdecirse de las convicciones por las que luchó ha sido muy valorado por sus compatriotas, sobre todo en estos dos últimos siglos, y ese día, el 6 de julio, es fiesta nacional en la República Checa.

Ya antes del trance final dio muestra de una gran oratoria y con determinación, desde el púlpito, arremetió contra los abusos en la venta de indulgencias, la vida relajada del clero de su tiempo, las ambiciones de poder de los prelados y el olvido de las sencillas formas de vida evangélica.

“Lo más llamativo es cómo este párroco de pueblo logró convertirse en uno de los personajes más influyentes de su tiempo, hasta ascender a rector de la Universidad Carolina, consejero del rey y ganarse el favor de buena parte de la nobleza, algo que ningún reformador había conseguido antes”, declaró Martin Musílek, curador de la exposición “El maestro Jan Hus y su legado” en el Museo Nacional de Praga.

El estudioso precisa que la etapa de Hus al frente de la universidad “coincidió con una período de afianzamiento de los intelectuales checos, frente a los exponentes de la cultura alemana, que perdieron peso en la corporación académica”.

Hus, añade Mus9lek, también “simplificó el idioma, haciéndolo más accesible al pueblo”, y para que pudiera manejarse mejor en las Escrituras, que sería para el reformador la única fuente de fe.

Pero 600 años después de su muerte vuelven a revivir las disputas acerca de los verdaderos motivos que llevaron a este conspicuo personaje a la hoguera.

El códice Jenský explica la historia en clave husita

Para los católicos conservadores, la razón de la condena no es otra que una treintena de tesis relativas a la predestinación, a la Sagrada Escritura como única fuente de fe, a la negación de una jerarquía visible en la Iglesia, a la invalidez de los sacramentos impartidos por sacerdotes en pecado, o a la pérdida de autoridad del poder civil cuando el mandatario no se aviene a la ley de Dios.

Tampoco se pone en duda que Hus se inspiró en el reformador John Wyclef, y al igual que el inglés tuvo problemas en aceptar la “transubstanciación”, o presencia real de Jesús en el pan eucarístico.

Juan Pablo II lamentó en 1999 el castigo letal que sufrió Hus, lo que fue interpretado como una rehabilitación de su persona, aunque de momento la jerarquía católica no ha emitido ninguna declaración que “recatolice” sus enseñanzas.

Han pasado muchos años de la trágica muerte, ocurrida en el transcurso del Concilio de Constanza, y que va a ser evocada con exposiciones, entre las que destacan la mencionada de Praga y otra en Tabor, “Jan Hus 1415/2015″, donde hasta se puede ver la capa del clérigo, su cuenco de comida y otros objetos ligados a su persona.

Se ha reconstruido también su casa natal en Husice, al sur de Bohemia, con una subvención gubernamental de casi un millón de euros.

Y la cadena pública ČT ha estrenado una serie televisiva de tres capítulo “Jan Hus”, con un reparto de lujo, y dirigida por el cineasta Jiří Svoboda, que encabezó el Partido Comunista tras la vuelta a la democracia.

El jefe de Estado, Miloš Zeman, también se ha unido a los festejos, y ha dejado colgar la enseña de Hus en el balcón del Castillo de Praga, sede de Presidencia.

No en vano, el lema presidencial de “la verdad (de Dios) vence” está tomado del estandarte del homenajeado, que contiene la frase completa.

Una frase con la que el antiguo presidente Vaclav Havel también jugó y modeló a su manera, incluyendo algunos añadidos, hasta forjar aquella divisa de “la verdad y el amor vencen sobre la mentira y el odio”, algo que los admiradores de Hus han querido convertir en un resumen de su legado.

Estudio para la

15. 06. 2015

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