Benita Gil se nos ha ido a los 102 años pendiente de las Elecciones españolas

Benita Gil: El domingo 26 de julio a las 17,25 horas falleció en su domicilio de Praga Benita Gil, una exiliada de 102 años, decana de la comunidad española en República Checa, y que mantuvo el pulso de la realidad política de su país hasta el final. El diario “La Comarca” se hizo eco de la noticia, en un servicio firmado por Sara Giner y titulado “Mas de las Matas llora la muerte de Benita Gil”, donde se puso de relieve que fue la “vecina más ilustre del pueblo”.

En su larga trayectoria, Benita trabajó como maestra, traductora e intérprete, secretaria y sindicalista, madre y abuela y, desde 1980, fecha de su jubilación, continuó siendo una crítica observadora de la situación española.

Entre las anécdotas de sus últimos días, su hija Dely explicó que “estaba preocupada por los socialistas del Mas (de las Matas) y de cómo iban a salir las elecciones”, en alusión a los comicios legislativos que se celebrarán en España en 2015.

A pesar de haber nacido en La Ginebrosa (Teruel), mantuvo una relación especial con esa villa turolense del Mas de las Matas, donde residió durante la Guerra Civil, que fue el hito que marcó su salida de España por razones ideológicas.

“Fue maestra de la República, y ya queda la última, un poco más ‘jóven’, en Barcelona. Fue para ella un gran orgullo haberlo sido, y ejercido en el Mas de las Matas. Allí están todos los de nuestra familia. Allí llevaremos sus cenizas, tal y como lo pidió”, dijo Dely.

Y es que Benita “tenía grandes recuerdos del Mas”, aseguró su hija, y fue la primera persona que obtuvo el título de Embajadora y la Medalla de Oro de esa villa.

Otra de las cosas que mantuvo encendido su interés hasta el ocaso de su vida fue el fútbol, que seguía por el canal internacional de TVE.

Dos días antes de morir preguntaba cuándo venía su hijo Felipe para que la llevara “al fútbol”, aunque eso fuera trasladarla a otra habitación de la casa.

“Le gustaba mucho el fútbol y hacía comentarios sobre las pantorrillas de los jugadores”, recuerda también Dely.

Vivía con gran intensidad los mundiales, y desplegaba en la pared de su casa un cartel con los resultados de los partidos.

Es de suponer que se alegró especialmente con la copa del mundo de Sudáfrica, cuando España se proclamó por primera vez campeona.

Vibraba también con el pulpo Paul, que predecía los resultados de la selección alemana de balompié en competiciones internacionales.

No sabemos si era hincha del Real Madrid – y que se alegrara por tanto de la victoria de los merengues sobre el Manchester City y el Inter de Milán, durante su reciente gira por Oceanía y Extremo Oriente -, pero sí sabemos que seguía la pista de ciertos jugadores de elite, como Lionel Messi.

Benita estaba aquejada por una insuficiencia cardiaca y llevaba marcapasos. Tenía además una vista débil.

Pero lo que más le pesaba, aunque fuera pequeña, eran los más de cien años a sus espaldas.

Por eso casi no salía de casa desde que cumplió los 99. Aunque, claro, hacía excepciones para ir a la peluquería, a donde la llevaba en coche su nieta Klára.

Otro de sus debilidades era que “le encantaba la perfumería de Coco Chanel”, recuerda Dely.

Todo muy normal, gracias a una salud envidiable para su edad, que hizo que no diera ninguna guerra al irse.

“Tenía una salud privilegiada. No la vi enfermiza nunca y no se quejaba”, dice su hija.

Y eso a pesar de la úlcera de estómago que tuvo a finales de los años 60, cuando las cosas en Checoslovaquia se pusieron algo tensas con la invasión soviética.

Se recostó en la cama el 15 de julio y esperó con paciencia a que le llegara la hora.

El domingo 26 de julio, día de Santa Ana, estaban con ella Dely y sus dos hijas, además de Felipe, el otro hijo de Benita.

La nieta Mariana estaba de viaje. Y la cuarta nieta Tereza no estuvo, pero se ocupó de que su abuela tuviera los mejores cuidados paliativos.

Klára había tenido que hacer unas gestiones fuera de Praga y llegó a las 17 horas.

Al ver la tesitura le salió del alma un frase de gratitud. “Me ha esperado”, dijo al comprobar que su abuela dejaba este mundo unos minutos después, en presencia de la nieta que la llevaba a la peluquería.

Y Benita falleció como lo había hecho su marido, Felipe, también rodeado de los suyos en su casa de Petřiny, en el distrito sexto de Praga.

La última despedida con ella será el 6 de agosto a las 11,15 en el crematorio de Motol.

31. 07. 2015

2 Comments to “Benita Gil se nos ha ido a los 102 años pendiente de las Elecciones españolas”

#1  marcela hudečková-svobodová lo escribió (02.08.2015 - 18:02)

Muy interesante. La noticia sobre su pasión por el fútbol es para mí nueva, que raro que no lo sabía. Recuerdo que la experiencia del mes de agosto de 1968 fue particularmente dura para ella y ella fue una de las pocas que se atrevía hablar abiertamente de lo sucedido. Núnca fue hipócrita.- Para mí Benita fue una verdadera y muy querida amiga. La voy a recordar siempre con mucha simpatía. Nos tocó varias veces a colaborar juntas y ella fue siempre un socio extremadamente fiable. Requiescas in pace, Benita, en mi memoria dejaste un rastro indeleble. Marcela.

#2  Ángeles lo escribió (04.08.2015 - 14:06)

Estimados lectores:
Es increíble haber accedido a esta noticia a través de Facebook. Soy profesora de historia en un centro educativo público de Canarias y cada año hago un pequeñito homenaje en mis clases a las maestras de la II República.
No sabía que Benita Gil aún vivía y que estaba en Praga….coincidencias de la vida, pues yo estaba en Praga en esos días. Es una pena no haberlo sabido.
Que descanse en paz y seguiré está página tan interesante desde las islas.
Saludos:
Ángeles

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