Jean Reno habla de flamenco y olivos al recibir galardón de Karlovy Vary

Jean Reno tras recibir el El actor francés Jean Reno, galardonado anoche con el “President’s Award” en el festival de cine de Karlovy Vary por la contribución a la cinematografía, aprovechó para abrir el corazón y hablar de flamenco y olivos.

Reno concedió, tras recibir el galardón, una entrevista ante 1.500 personas que abarrotaban el Grand Hall del Hotel Thermal, en la que hizo repaso a los hitos de su vida, y confesó que siente que lleva dentro un camello.

“Cada uno lleva dentro un animal. Mi animal es el camello, que no es bonito, pero puede llevar gente y mercancías, y te puede escupir. Esto es sólo una imagen”, dijo en una entrevista tras recibir el galardón.

“¿Dentro de ti qué sientes? un oso, perro, gato, pájaro, una vaca, un zorro?”, preguntó al presentador, el popular Marek Eben.
Recordó después su granja al sur de Francia, un olivar de 40 acres.

“El olivo es inmortal. Te da aceite, belleza, jabón, madera. Es hermoso y representa la paz”, dijo Reno.

Antes, Reno había agradecido con emotividad el premio que le trajo al festival de más solera de este lado de Europa.

“Gracias, Karlovy Vary. Gracias, pueblo checo. Estuve aquí el año pasado (rodando en Praga la tercera entrega de “Los visitantes”) y quizás vuelva el año que viene. Es muy pesado (el galardón) y no sé si en el aeropuerto me lo permitirán pasar”, bromeó tras recibir la estatuilla de manos del presidente, Jiří Bartoška.

“Es un gran honor estar entre vosotros y me siendo conmovido. Me vuelvo viejo. Son demasiadas películas, pero es un placer, y quiero agradecerlo al festival”, añadió el francés, en un tono jovial y desenfadado que hizo reír mucho a los asistentes.

Y añadió: “Gracias a vosotros, porque habéis visto las películas, y mantenéis esto vivo. Sin vosotros no hay cine ni actores”.
Un arte que le hace sentirse “un idiota”, pero que no desea dejar por nada del mundo.

“Cuando tenía 50 era un idiota, y sigo siéndolo. Me gusta mi trabajo, estar entre la gente, interpretando. Leyendo textos, teniendo proyectos. Me mantiene vivo. Si estoy bien, seguiré haciendo lo mismo”, afirmó.

En el pasado han recibido este “President’s Award” actores como Danny Glover, Christopher Lee, Armin Mueller-Stahl, Antonio Banderas o Jude Law.

El polivalente artista galo, nacido en 1948 en Casablanca todavía bajo el protectorado francés, cosechó su primer gran éxito con “El gran azul” (1988), de la mano del director Luc Besson, y que le catapultó al éxito.

Sobre su inicios, Reno sugirió empezar con teatro, porque “te da cimientos, historia, se comparten esperanzas, mientras que el cine crea soledad”.
Ha saltado del cine francés al americano, con una heterogénea mezcla de historias, desde grandes producciones holywoodienses a pequeñas películas de bajo presupuesto.

Dijo que no importa tener “cualquier acento”, porque “si miras a Javier Bardem, si no pretendes ser americano, te aceptan. Y lo importante es que te entiendan en el Midwest” norteamericano, añadió.

El popular actor, de padres gaditanos, glosó sobre su “genes andaluces” y su amor al flamenco.

“La vida no es rosa, y a veces debo tener melancolía, de mi pasado, de amigos, de mis padres. Estás cargado del pasado, de la familia. Es el momento del flamenco. El flamenco es la pura melancolía”, afirmó.

Reno recibió su primera nominación al Premio César, el “Óscar francés”, por “La Grand bleu” (1988), lo que le dio proyección internacional, y la segunda nominación a ese galardón fue por “León” (1994), película que se pasará en Karlovy Vary tras el homenaje.

Dijo que “León” leído al revés era Noel (navidad, en francés) y para él fue una Navidad, porque con ese papel fue “famoso en América”.
“Un matón con ojos tiernos. Era una paradoja. Se crea un asesino con corazón. Y por eso tiene que morir, para mantener la buena fe de la historia”, aclaró.

Su tercera nominación al César fue por su trabajo en la comedia fantástica “Los visitantes” (1993).

En 2000 le fue concedido el Premio del Cine Europeo por su aportación al cine internacional.

Sobre la gastronomía, además de usar buenos ingredientes y no exagerar en las cenas, recordó que “si cocinas para ti eres un idiota. Es un acto de amor”.

05. 07. 2016

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