“La marca España tiene un potencial increíble”

Con el embajador Pedro Calvo Sotelo (dcha.) y su mujer, MaríaLa Fiesta Nacional ha vuelto a resultar especial. No por los titulares de prensa, que explican como algunos políticos lograron escabullirse de este deber patrio. Me refiero a las celebraciones de la efemérides en Praga. En un sitio la mar de digno, lejos del mundanal ruido, del runruneo incansable de motores de coche, barco, helicóptero y hasta del péndulo de Letná.

Por suerte, hemos pasado del casco antiguo, con su hotel “President” renovado y hasta hace poco sede de esta fiesta, a un rincón más apartado.

Aquí, en las idílicas campiñas del distrito sexto, los benedictinos levantaron hace 700 años un monumento al trabajo. En la entrada hay una placa con más detalles: “Archiabadía de Břevnov. Monumento Nacional”.

Ya dentro, unas vitrinas muestran productos que vienen confeccionando los monjes desde hace siglos, como miel, cerveza, licores, quizás por aquello de “primum vivere deinde filosofare”.

Al entrar, Ane L. me pregunta si he esperado mucho en la cola. Sólo diez minutos. “Es bastante, para el frío que está haciendo hoy. Tenemos que resolverlo de otra manera”. Le digo a Ane L. que tengo que renovar el pasaporte. “Ven cuando quieras”. Lo que veo es que aquí hay cultura de servicio. Ane L. funciona. Esto significa que España funciona.

Saludo de rigor al anfitrión. Está hablando con Peter Weiss, embajador de Eslovaquia en Praga. Weiss a principios de los 90 refunda democráticamente un sector del partido comunista y lo llama Izquierda Democrática Eslovaca (SDĽ). Luego hace una alianza con la derecha conservadora y democristiana para desbancar a los ultranacionalistas de Vladimír Mečiar del poder.

Mečiar ha llevado al país al marasmo. Y Weiss muestra una amplitud de miras que ya querrían algunos políticos españoles. Entonces Eslovaquia se convierte en el “Tigre de Europa Central”. Por supuesto que felicito a Weiss por los éxitos futbolísticos de su país. Me da un efusivo abrazo. ”Dovidenia”

Profesores del liceo bilingüe Luďka Pika de PilsenLas viandas, riquísimas; aunque no hubo ocasión de probarlas. Era tanta la gente a quien quería saludar, que al final acabo tomándome una croqueta, un vaso de agua con tres gotas de limón, tres rodajas de salchichón y cuatro centímetros cuadrados de paella con una cucharita que casi extravío en la boca.

La alegría de ver a Violeta U., Anna M., Petr Č, Pavel M., y una largo etcétera, compensa con creces el vacío de estómago. Sin acritud a la pata negra, es mucho más interesante saludar a viejos conocidos que saborear una loncha de serrano.

Anežka Ch. habla animadamente en un corro. Me acerco y le susurro que me ha encantado la novela “Los de Enfrente”. Es el debut literario de Pablo G. y lo ha editado ella. La verdad es que el tío escribe como los ángeles, aunque se pasa un pelo en las descripciones del Monte Venus. Para machismo Julio Cortázar, dice Anežka. Pablo G. lo llama canto a la belleza.

“¿Quieres presentar el libro con el autor? Yo sería la moderadora”. Le digo a Anežka que no soy crítico literario. Que el ridículo tiene un límite y que creo saber dónde está ese límite. Que puedo ser parte del público activo, pero más no. “Vale, cuento contigo”.

Me pongo al día de las últimas travesuras de Pelayo, el hijo de José Luis A. y Kateřina. Pido una entrevista a Pelayo, a través de su intermediario, para la próxima cabalgata de Reyes Magos, que no sabemos si será el 4 o 5 de enero. Estas cosas hay que solicitarlas con tiempo, para que salgan bien.

No sé la sensación de otros, pero me lo estoy pasando pipa. Ana V. lleva un traje azul muy bonito. Parece que es plenamente consciente de ello. Pero lo mejor está aún por llegar. A la primera dama del evento le toca este año coordinar el bazar diplomático. “Necesito ayuda”. Le digo que podría hacer un vídeo, con unas palabras suyas. Le da pavor eso de las cámaras. “Si no queda más remedio…”.

Da tiempo todavía para echarse unas risotadas algo barriobajeras, pero sin malicia. En otro contexto habría sido incendiario. Aquí no. Una broma gastada Pavel Š. y su encantadora mujer. Acaban de celebrar su 52. aniversario de casados. En estos tiempos que corren, es para felicitarles. Con broma incluída. Y otra broma para Rosa O. y  Nerea O.

El día se presta a afrontar la terrible cuestión. Sin miedo. Y se afronta. La verdad es que España es el mejor país del mundo. Por muchas razones. “Pero sólo te das cuenta de esto cuanto sales fuera”. Las bibliotecarias de los Cervantes de Praga y Nápoles están de acuerdo en el diagnóstico. Y coinciden en que hace falta creernos eso de que España es fantástica. Y hablar más de ello. Y decirlo.

Al salir me vuelvo a encontrar con mi amigo de Tarragona. Pone cara de tener algo importante que decir. Se le iluminan los ojos. Toma la respiración. Y lo suelta a bocajarro. En ese momento no me doy cuenta de lo que dice. Luego sí. Por eso decido titular por ahí la crónica: “La marca España tiene un potencial increíble”.

En eso mismo habían coincidido las bibliotecarias minutos antes, aunque lo habían dicho de otra manera, como si fuera un hito ya logrado.

13. 10. 2016

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