Una guía de lujo para un palacio de ensueño

Mercedes Basavilbaso en el Palacio de MikulovGracias a Waze pude llegar a mi destino con un retraso de cinco minutos. Algo sensacional si tenemos en cuenta el largo camino desde Praga y que la autopista D1 es impredecible.

Para variar, la D1 estaba hoy colapsada, pero la inteligente aplicación de Google dio con una ruta alternativa. Sentí lástima por los conductores que no tenían Waze, y se dedicaron a quemar gasolina y un tiempo precioso en colas interminables.

Fui invitado por Mercedes Dietrichstein a Mikulov, pueblo situado a las faldas de las montañas de Pálava, un lugar muy ligado a esta familia de abolengo y que se encuentra a 260 kilómetros de la capital.

Mercedes pasó su niñez aquí y ha querido trasladar al panteón familiar las urnas con las cenizas de sus padres, Alexander y María de las Mercedes Dosé y Obligado, y de su abuela Olga Alexandrowna Dolgoruky.

Conocí a Mercedes hace un decenio, cuando ella frisaba la edad de 75 años, aunque aparentaba 20 años menos. Yo andaba entonces interesado en asuntos de nobleza, por razones periodísticas, ya que había numerosos casos abiertos de restitución de bienes confiscados por el Estado después de la Segunda Guerra Mundial.

Leí varias semblanzas de nobles de origen checo, de los que se quedaron en Checoslovaquia durante el Comunismo (1948-1989), y de los que regresaron después, y, con mejor o peor suerte, han tratado de echar raíces de nuevo en tierra de los antepasados.

Varios miembros de la familia Dietrichstein en el balcón del Palacio de MikulovLos Dietrichstein son de origen austríaco pero han tenido importantes ramificaciones en Bohemia, como demuestra el panteón familiar de Mikulov, y resultan interesantes porque jugaron un destacado papel en la Centroeuropa renacentista y barroca.

Vivieron muy de cerca el proceso que llevó a las bodas de Luis Jagellón y María de Austria -hermana del Emperador Carlos V- y luego de Fernando de Austria -hermano de María y Carlos V- con Ana Jagellón.

Quizás estos nombres dicen poco al lector de hoy, pero los dos matrimonios facilitaron que Austria, Bohemia y Hungría funcionaran en adelante como la “Monarquía del Danubio”, que duró hasta la Primera Guerra Mundial.

Hay un cuadro en la Galería del Palacio de Mikulov donde se ven a todos estos personajes, menos Carlos y Fernando, en una suerte de foto de época que a los amantes de la historia puede resultar emocionante, y que -rizando un poco el rizo- podría considerarse germen del actual Grupo de Visegrado (V4), integrado por checos, húngaros, eslovacos y polacos.

En esa foto se ve como los Dietrichstein se emparentan con la familia del Emperador Maximiliano, ya que su hija Bárbara de Rottal -hija natural y muy querida- se casó con Segismundo de Dietrichstein.

Y el otro momento clave de la saga es la llegada a estos lares del madrileño Francisco Dietrichstein, nieto de Segismundo, que llegó a ser obispo, cardenal y representante del rey en esta zona oriental del reino checo.

Banquete de la boda de Segismundo Dietrichstein y Bárbara de Rottal, en la Galería de MikulovDurante la Guerra de los Treinta Años mantuvo en la zona unas condiciones de vida más humanas, algo que hasta Wikipedia le reconoce y que yo me tomé la molestia de contrastar con su biógrafo, Pavel Barcarek, y otros entendidos checos en la materia.

Hay que decir que, después de muchos años y de todos los intentos de restitución de propiedades iniciados por los Dietrichstein, el único que mantiene alguna esperanza de éxito es el de la cripta, donde están enterrados muchos antepasados.

Por lo que ha supuesto esta familia y por la ilusión de sus miembros más jóvenes en mantener estrechos lazos con el lugar, quizás al Estado checo le interese encontrar una fórmula para involucrar a los Dietrichstein más en la localidad, mediante una gestión compartida. No sé si esto le interesesa a la familia, pero si yo fuera el Estado lo sondearía.

Los ingleses, a través del National Heritage, han sabido explotar el patrimonio cultural con fines turísticos de la mano de las familias nobles originarias, y es algo que funciona y permite que el ambiente familiar que rodea a esos edificios se mantenga.

De Mercedes tuve al inicio noticias a través de Franz Ulrich Kinski, ya fallecido, y desde entonces hemos mantenido un trato epistolar muy cordial a través de internet.

Mercedes Dietrichstein en MikulovSupongo que este fue el motivo por el que me invitó al evento, al que decidí asistir con mucho gusto.

Al llegar a la plaza principal de Mikulov, vi que había buena cobertura de medios de comunicación, con una unidad móvil de la Televisión Checa, muchos periodistas gráficos y hasta el jefe de la agencia Reuters, que es conocido de la familia.

Al principio hubo una misa funeral en latín en la iglesia de Santa Ana, en cuya cripta está el panteón de los Dietrichstein.

En la nave de este pequeño templo consagrado a la madre de la Virgen María, había unas ciento cincuenta personas, en su mayoría nobles amigos de la familia.

Tras el traslado de las urnas a la cripta, Mercedes concedió entrevistas a varios medios, y luego todos se fueron al palacio, en cuyo Salón de Gröll hubo una recepción para cien personas, incluido el alcalde.

Tras un aperitivo de champán y fresas, tomamos paté casero, “rosbif” con salsa de ciruelas, pimientos con trufas, pimientos rellenos con “risotto” y una tarta de chocolate espectacular.

Con Félix Dietrichstein (dcha.) en MikulovPero lo bueno estaba aún por llegar, y fue cuando otra Mercedes, Mercedes Basavilbaso, nieta de la anfitriona, nos llevó a hacer una visita guiada por el castillo.

Mercedes es una informática de Buenos Aires, pero siente este lugar como su casa, y está dispuesta a fomentar esa querencia a Mikulov con frecuentes viajes y haciendo amigos aquí.

Claramente, ver un lugar con un guía de ocasión es distinto a verlo con una persona con fuertes vínculos al sitio y que, en un momento dado, te dice: “Ese cuadro de la galería estaba en el comedor de mi casa”.

Son muchas las ideas que transmite Mercedes, y pienso que es mejor oírselas a ella directamente en el vídeo.

VÍDEO: MERCEDES BASAVILBASO NOS GUÍA POR EL PALACIO DE MIKULOV

09. 06. 2017

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