Película dominicana “Miriam miente” golpea en Karlovy Vary con el tema del racismo

Natalia Cabral glosó el conflicto interior de una adolescente dominicana

Un relato en apariencia sobre los primeros chispazos amorosos de jóvenes adolescentes es el instrumento del que se sirven los directores Natalina Cabral y Oriol Estrada en “Miriam miente”, estrenada en el festival de Karlovy Vary, para golpear sobre el racismo en la sociedad dominicana.

En la película, Miriam, encarnada por Dulce Rodríguez, entra en contacto por internet con Jean-Louis, un joven con el que empieza un idilio virtual asumiendo que es francés y lo invita a su cumpleaños, mientras su madre se entusiasma por conocerlo imaginando que es hijo de un diplomático.

Poco antes de la fiesta, los novios virtuales acuerdan conocerse cara a cara, pero cuando Miriam lo ve llegar de lejos se percata de que es negro y no va a su encuentro, lo que genera situaciones difíciles para la adolescente, que comienza a mentir.

“La sociedad te pone entre el espacio y la pared y el personaje principal se ve retado, como persona, en diferentes niveles”, glosó Cabral ese conflicto interior de Miriam, una chica mulata que tiene que negar su propia identidad racial.

En realidad no es un película del género de adolescentes, con los clichés típicos de esa temática, sino que está inspirada en las vivencias de la directora, guionista y editora Cabral, nacida en Santo Domingo en 1981, y que vuelve a hacer tándem ahora con su marido, el catalán Oriol Estrada.

El racismo es

“No sabíamos a dónde íbamos a llegar, que es la forma como hemos trabajado en los documentales”, señaló Estrada, que ya hizo con Cabral “Tú y yo” (2014) y “El lugar de los lugares” (2016).

“Empezamos a escribir sin una estructura y sin guión situaciones de la vida que de entrada no tenían conexión y de ahí fuimos armando un historia, lo que te aleja del cine de género y lo hace más personas”, precisa Estrada.

Y lo que al final queda, en el caso de “Miriam miente”, que ha competido por el Globo de Cristal en Karlovy Vary, es un bello y al mismo tiempo crítico alegato sobre el racismo, que es “una cuestión cultural, natural y está muy integrado”, explica también Estrada esta lacra social que no se criminaliza en la obra.

“No es algo de buenos y malos, es algo del día a día, lo que pasa, lo que crea contradicciones internas muy naturales en los personajes “, añade asimismo el cineasta nacido en Capellades en 1983.

Unas contradicciones internas que llevan a las chicas blancas a mantener su amistad con Miriam y recordarla que debe cambiar su pelo crespo; a mantenerse alejados de los negros en las diversiones; o a una continua aspiración a crear distancia con ese mundo pobre y humilde de la población de piel oscura, y ascender en la escala social dentro del colectivo pudiente de los blancos.

 
VIDEO: NATALIA CABRAL Y ORIOL ESTRADA ESTRENARON SU PELÍCULA EN EL FESTIVAL DE KARLOVY VARY

La cinta, que ha costado 500.000 euros, ha sido financiado en un 75% por capital dominicano, gracias a la ley de incentivos fiscales de 2012, y luego con el Programa Ibermedia, que surgió del acuerdo del gobierno español y países latinoamericanos para estas coproducciones destinadas a crear un espacio audiovisual iberoamericano.

Los productores españoles Paco Poch y Jordi Comellas esperan poder pasar la película en los festivales de Sevilla y Gijón en octubre, cuando comenzaría la distribución en España.

12. 07. 2018

Coméntalo: