“Sueño Florianópolis”, viaje libertario con el que argentina Ana Katz busca desarmar convenciones

De izda. a dcha.:  Mercedes Morán, actriz que en la película encarna a Lucrecia en La argentina Ana Katz acaba de estrenar en Karlovy Vary “Sueño Florianópolis”, un viaje libertario con el que dice querer “desarmar” convenciones de clase media de su país sobre la familia, las vacaciones o el uso del dinero.

“La película a través de ese viaje a Brasil se permite acercar a una zona más íntima de los personajes, donde esas convenciones se deconstruyen, se desarman, para aparecer ciertos mínimos momentos de libertad, que no es una libertad organizada, sino una especie de libertad de deambular y descubrimiento”, dijo Katz en una entrevista.

La trama se centra en un matrimonio argentino en crisis que, en los años 90, hace un largo viaje por carretera hasta una resort costero de Florianópolis con sus dos hijos adolescentes, y al final la casa de vacaciones se convierte en una pensión donde cada uno hace su vida aparte.

“La manera en que se rige el mundo a través del capitalismo, la familia y la patria, muchas veces deja fuera un montón de opciones más libertarias, que pueden ni siquiera ser tan extravagantes”, aseguró la artista bonaerense.

Una película que, además, muestra una visión muy personal sobre la familia de la autora del filme.

“Creo que absolutamente todas las familias son disfuncionales, absolutamente. Me interesa trabajar con afecto en relación a eso. Como ponerme arriba y mirar”, afirma Katz, de 42 años, y que también ha dirigido cintas como “El juego de la silla” (2002), “Una novia errante” (2007) y “Los Marziano” (2011).

En el caso de la protagonisa de “Sueño Florianópolis”, Lucrecia, se entrega a una “confusión”, algo que la realizadora, conocida por su interpretación en “Kiki, el amor se hace” (2015), considera que “es lo más sabio que puede hacer un humano: entregarnos al no saber”.

La realizadora argentina Ana Katz en Karlovy VaryUn terreno, el de buscar como a ciegas esos espacios de libertad, a través de “simples paseos, pruebas” y también en infidelidades, es algo que Katz en su película explora de manera descriptiva.

En “Sueño Florianópolis”, donde la directora y co-guionista tira de recuerdos de sus propias vacaciones, aunque no en sentido autobiográfico, el relato fluye a través de la mirada de Lucrecia, encarnada por Mercedes Morán.

Lucrecia es una mujer psicoanalista que vive una experiencia que le marcará a ella y a su marido, Pedro, otro psicoanalista, en un periplo que acaba por superar a los dos.

Los dos al principio comparten una duda sobre los que están haciendo, y sobre ese “disfraz que se han puesto un rato para luego quitárselo”, y al final acaban embarcados en un viaje que “los supera”, añade Katz sobre esta melancólica comedia.

En cuanto a esta coproducción con Brasil, Katz reconoce que cada vez se explota más esa veta, aunque persisten los problemas de distribución y los “complejos en las salas” de los distintos países de Latinoamérica.

“Se trabaja en coproducción bastante más, pero en este caso es una coproducción genuina, porque cuenta de argentinos que viven en Brasil de una manera especial, y no es simplemente una cuestión geográfico”, apostilló.

Preguntada sobre el impacto de la revolución “Me Too” en Argentina, sobre abuso de mujeres en la industria cinematográfica, Katz prefirió hablar de las reivindicaciones femeninas en general, y en concreto sobre actual debate en el Congreso sobre el aborto.

“Estamos haciendo todos mucha fuerza para que salga (la ley del aborto), porque en Argentina hay sectores pobres, y mujeres mueren desangradas por no poder atenderse de manera gratuita y pública como debería ser. Me provoca estar comprometida y en eso estoy”, apostilló.

13. 07. 2018

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