Cocina peruana quiere poner su pica en Praga

El Suspiro de Limeña Muchos habrán oído hablar del Cebiche, la Causa a la Limeña de Atún o el Pisco Sour. Quizás hayan conocido también el Ají de Gallina, el Chupe de Camarones o el Suspiro de Limeña.

Cada vez que nos cruzamos con estos platos, mejor en una mesa engalanada por la embajadora Liliana Torres-Muga, no nos ha quedado sino agradecer lo que ofrece la cocina peruana.

La cuestión es si los checos están preparados para un desembarco empresarial de esta gastronomía, que también tiene entre sus estrellas el Lomo Saltado, Solterito de Quinua, la Papa a la Huancaina o la Mazamorra Morada, por citar sólo un pequeño elenco.

Con el fin de resolver esta cuestión, se organizó en noviembre en Praga el festival “Peruvian cuisine a fusion of cultures and flavours”, que tuvo como estrella invitada a Kevin Giurfa Gastelumendi.

Kevin es un joven limeño de 25 años que se trasladó a trabajar Barcelona, donde es “chef ejecutivo” del grupo Ceviche 103, una exitosa iniciativa empresarial con 8 restaurantes de cocina peruana en la ciudad condal.

Kevin está convencido de que hacer comida típicamente peruana en este país centroeuropeo tendrá éxito, y está dispuesto a corroborarlo si convence a su jefe, Gary Llempen, para embarcarse en la aventura.

El chef limeño Kevin Giurfa en PragaSería la continuidad de una historia de éxito protagonizada por restaurantes, bares con música o locales de tapas argentinos, mexicanos, cubanos, colombianos, españoles y brasileños, que ya no resultan tan exóticos en Praga.

La mayoría de ellos están gestionados como iniciativas empresariales propias, y unos cuantos según el modelo de franquicia, siendo el más activo aquí Gastro Group, que administra los restaurante al estilo cubano La Bodeguita del Medio y argentino La Casa Argentina y La Casa Argentina – Fast Grill, y tiene derecho exclusivo para otorgar franquicia de estas marcas a terceros.

La Casa Blu, del empresario y escritor chileno Jorge Zúñiga Pavlov, fue abierta en 1996 y es uno de los establecimientos de restauración hispánicos pioneros.

México está presente en Praga a través de Las Adelitas, que reivindica la auténtica cocina del país norteamericano y el concepto de Tequila Bar.

Sus dueños tienen ya tres establecimientos, dos el elegante distrito de Vinohrady y otro más céntrico, en el corazón de la ciudad, muy cerca del reloj astronómico de la Ciudad Vieja.

Pero el primero de la larga lista de establecimientos mexicanos fue Cantina, abierto en 1997 en la calle de Ujezd, muy cerca del Niño Jesús de Praga.

Otro exponente de esta cocina norteamericana es el Restaurante Hombre del Mundo, cerca de la estación de trenes de cercanías de Smichov, en el Distrito Quinto.

Kevin Giurfa prepara el Ají de Gallina. En la holla grande está la base del Chupe de CamaronesLa firma Fósil tiene un restaurante del mismo nombre y otro, Burritos, en un ambiente típico de “snack bar” mexicano con paredes encaladas y taburetes altos.

Más al estilo Tex-Mex está el restaurante Jalapeños, también en el centro de la ciudad.

La gastronomía brasileira es conocida gracias a los dos restaurantes Ambiente, uno junto a la Plaza del Ciudad Vieja y otro en Slovansky Dum (Casa Eslava), en Na Prikope, una de las principales calles comerciales de Praga.

Otro establecimiento brasileño es “Made in Brasil”, en la calle Stefanikova del Distrito Quinto capitolino.

Además de las franquicias, Argentina mantiene presencia a través de empresarios nativos, como Juan Cruz Allendez, que regenta la casa Tapas Room, en la calle V Jame, junto a la Plaza Venceslao.

La comida colombiana también se ha hecho un hueco en el panorama gastronómico de Praga, a través del restaurante El Arriero, propiedad de Diego Cardoso, procedente del Quindio.

El empresario de la zona cafetera de Colombia reconoce que su concepto de restaurante colombiano-argentino es diferente, ya que “no hay restaurantes sudamericanos”.

El Music Bar Maracas, abierto por el empresario cubano Samuel Saez en 2011, ofrece tapas ligeras con ritmo de salsa, y trata ahora de lanzar, en el mismo sitio del corazón de Praga, el restaurante.

07. 12. 2018

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